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lunes, 22 de junio de 2009

Espejos Elizondianos

No recuerdo nada. Es preciso que no me lo exijas. Me es imposible recordar. Es necesario que no me atormentes con esa posibilidad, con la probabilidad de esa mentira que hemos forjado juntos ante aquel espejo enorme que nos reflejaba entre sus manchas y grietas. Es necesario que no me atormentes con esa posibilidad de la memoria. Sólo se ha grabado en mi mente una imagen, pero una imagen que no es un recuerdo. Soy capaz de imaginarme a mí misma convertida en algo que no soy, pero no en algo que he sido; soy, tal vez, el recuerdo remotísimo de mí misma en la memoria de otra que yo he imaginado ser. Es por ello que yo no puedo recordar. Sólo puedo escucharte, oír tu evocación como si se tratara de la descripción de algo que no tiene nada que ver conmigo. Es preciso, lo sé, que yo te crea cuando me hablas de todo lo que hemos hecho juntos. Estoy dispuesta a creerte, pero no puedo recordarlo porque para ti yo no soy yo. Soy otra que alguien ha imaginado. Soy, quizá, la última imagen en la mente de un moribundo. Soy la materialización de algo que está a punto de desvanecerse; un recuerdo a punto de ser olvidado...
(fragmento de Salvador Elizondo, Farabeuf)
Pero la musa debe olvidar para poder recordar. Si la musa soy yo pero no puedo recordar ¿qué pasa con mi oficio? Cuando me escribo, existo. Pero si no me puedo recordar... Si soy un recuerdo a punto de ser olvidado, soy la musa del olvido. Ya no existo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Regreso de una semana en la que estuve siendo parte de la representación exacta y homenaje a la burocracia y falta de inteligencia o si ustedes lo prefieren, de orden. Sí, sí, me he formado en hartas filas ad fastidium. El simple hecho de ver una fila me hace flaquear las piernas y rasgarme las vestiduras, acto del cual me he abstenido por respeto a la dignidad humana (mía).


Filas y filas
¡Oh, interminables filas!
¡Oh, cuán longevas ellas!


Monumento empírico de la justicia ciega, que asigna números sin distinción de sexo, color de piel o capacidad diferente; todo con el propósito de evitar un pandemónium en medio del patio bajo el rayo del sol. Esas fueron como 3 nada más, las demás fueron bajo techo pero no por eso menos estresantes.

¡Oh filas mías!
El simple pensamiento me redirecciona al slogan de las pilas Energizer.

Y no, no me metí en ninguna porque no quise. Además, nunca estuve sola. Nunca estamos solos (insértese tema de los X Files).
Fin.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¡Sopas!

No, no haré una lista babosa como la de abajo, lo prometo. De hecho no me gustan las sopas, no las odio pero tampoco soy tan fan de ellas. Repasando mi lista interna de preferencias culinarias reparé en que prefiero las sopas de leguminosas a las de pasta, en cambio la pasta me fascina.

Además los que venden pasta de sopa (¿o sopa de pasta?) son unos estafadores. Te encuentras ociosamente comiendo una supuesta "sopa de letras" buscando tu nombre completo (3 nombres con 2 apellidos) y de repente te encuentras un "5", piensas que tal vez sea una "S" ("Z" no porque es más recta) y lo dejas pasar. Pero luego te encuentras un "7" y entonces ¡ya no manches! ¡El L33t se está colando en tus sopas! Tal vez es cuestión de mercadotecnia, ¿qué tanto daño podría hacer decir "sopa alfanumérica"? O ¿por qué no mejor dejar de poner números en la sopa de letras? Sería mucho mejor y hasta incrementaría el número de ventas poner los números aparte y hacer sopa de números. Podrían vender sopa de letras para la gente normal, sopa de números para los matemáticos y analistas whatever y sopa L33t para informáticos y gente mal de la cabeza que puede comer sopa alfanumérica sin crearse un problema psicológico. (Los metrofloggeros no cuentan, ellos comen sopa de moñitos).


Culpen al frío, sí. Él es quien hace que se antoje comer una sopa caliente.

domingo, 1 de febrero de 2009

Waaaah.

Soy un caso perdido, las pelis de terror me dan miedo. Mucho. No me gustan. Si las veo acompañada de alguien, generalmente me acompaño de alguien porque pues cuando alguien se acompaña es de alguien ¿verdad? ¡Duh! Ajá pues sí, me acompaño y finjo la mas tranquila serenidad y algún pequeño sobresalto cuando sale un muñeco con un cuchillo ensangrentado, pero pues la neta es que me estoy muriendoooo.

Snif snif.

martes, 27 de enero de 2009

Apatía superlativa.

Tengo apatía
transpiro apatía
escribo apatía
deletreo a-p-a-t-í-a.

Todo, todo
Nada, nada.

sábado, 24 de enero de 2009

Quejas I

Hoy hice una lista. Vaya lista! Pura pendejada, los favoritos son y segurán siendo los favoritos. Tan bien puestos que tiene la gente los pantalones cuando quiere, pero el punto es que nos encanta hacernos las víctimas, a todos, por lo menos una vez en nuestra vida.


Puras patrañas, ya no seré así. Prefiero llevar mi cinismo a su máxima expresión. Es más, me pondré a wikipediar y buscar todo lo referente al cinismo. Al rato se los haré saber, crearé mi propia escuela Socrática filosófica. Jajajaja